Información detallada sobre:

El Proceso de Juzgamiento

para

Tallas de Madera

Hace varios años nos dimos a la tarea de organizar un Colegio de Jueces para capacitar y agrupar talladores de madera interesados en desarrollarse como jueces de tallas y, ciertamente, sabíamos que, como todas las cosas nuevas, esta acción causaría, y estaría acompañada, de un sinnúmero de reacciones y efectos, y nosotros, como organizadores, pues no estábamos ajenos a esas consecuencias que, inmediatamente, se dejaron sentir.

Felicitaciones, alegrías, dudas, interrogantes, sorpresa, indignación, cautela, rechazo, palabras de encomio, indiferencia, apoyo, y otras fueron las reacciones que nos dejaron sentir, en aquella ocasión y todavía, directa o indirectamente. Desde luego, nada nos sorprendió en aquellos comienzos, ni todavía. Conociendo algo sobre la naturaleza humana, realmente pudimos anticipar, no tan sólo muchas de esas reacciones sino que, en muchas ocasiones, hasta los orígenes de las mismas.

Indubitablemente, teníamos el compromiso patriótico de actuar con valentía y arrojo para manifestar clara y profundamente que nuestra clase artesanal, a través de la creación del Colegio de Jueces de Tallas de Madera, ya contaba con una voz propia, articulada, inteligente y preparada. Y todo eso se hizo respondiendo directamente al clamor, mayormente solapado, y a las muchas quejas, que continuamente repiten entre ellos mismos, los propios talladores que participaban en certámenes de talla.

Obviamente, todos los talladores estaban de acuerdo de que cada vez más nuestra clase artesanal tenía que ir dependiendo menos y menos de portavoces externos, por lo menos en lo que al juzgamiento de su propio trabajo se refería.

La creación del Colegio, entonces, respondió, en parte, de que muchos talladores estaban preocupados de que personas que, aunque con mucha buena intención, nunca habían experimentado la satisfacción de tallar una sola pieza de madera ni desde luego participado con sus propias tallas en certamen alguno, hubiesen sido precisamente las que estuviesen pasando juicio sobre su trabajo artesanal. Ante la certeza, de muy buena fe, que esa práctica, que hasta ese momento pudo haber sido una necesidad histórica insoslayable, poco a poco, se tenía que ir haciendo a un lado. En el Puerto Rico del siglo XXI decimos que eso, siendo tan fundamental, se aprende en el curso de Lógica 101.

Por un sinnúmero de razones, habían personas a las que se les iba a ser extremadamente duro aceptar la realidad expuesta y, por eso, se podía anticipar cierta resistencia a la creación del Colegio y, de momento, esas personas no pudieron comprender que el Colegio no venía a establecer ningún tipo de "camisa de fuerza", ni a imponer condiciones "a la trágala", sino ha facilitar diálogos, que hasta ese momento no habían ocurrido, que fueran conducentes al establecimiento de parámetros adecuados y razonables.

Para claridad de propósito, y solamente como un ejemplo lejano a nuestra causa, porque eso facilita la comprensión del asunto, hace algunos años, más o menos coincidiendo con el tiempo del establecimiento del Colegio, se llevó a cabo en Puerto Rico parte de un Campeonato Mundial de Beisból. ¿Cierto? Imagínense que detrás del "plato" no hubiesen ubicado un Juez o Arbitro Certificado de Beisból. (!!!!!)

¿Verdad que eso hubiese sido algo completamente inconsevible? ¿Se imaginan un árbitro de voliból, de tenis, cualquier otro deporte o persona desligada totalmente al deporte, sirviendo de Juez Principal en uno de esos juegos de beisból en el Mundial?¡Nadie, en su sano juicio, lo hubiese aceptado! Pues ya nuestra clase artesanal tiene y cuenta con los recursos humanos necesarios, y organizados en un Colegio, para hacer que esas situaciones sean igualmente inconsevibles en nuestro ambiente.

Por suerte, la existencia del Colegio depende solamente de nosotros mismos, ya que nadie está obligado a pertenecer y nadie está obligado a usar sus servicios, pero ahora, nos ha sorprendido positiva e increíblemente que otros artesanos talladores de madera de otros paises, nos han solicitado información sobre la organización de colectividades similares en sus propias latitudes, y a eso responde este artículo.

Ahora vamos a reproducirles lo que se expone en el Reglamento como los Propósitos del Colegio.

Los propósitos del Colegio Nacional de Jueces de Tallas de Madera son:

1- promover y estimular interés por la talla de la madera en Puerto Rico,

2- establecer un banco de talento para proveerle a los organizadores de certámenes de talla la oportunidad de contratar personal capacitado
para ejercer las funciones de juzgamiento y

3- establecer un vehículo de mejoramiento profesional para que los socios del Colegio desarrollen plenamente sus capacidades como Jueces Certificados.

Obviamente, nadie se ha manifestado en contra de eso pero sabíamos y sabemos muy bien que una cosa es establecer un Colegio de Jueces, aunque fuese con los propósitos más loables del mundo entero, y otra muy diferente era, y es, convencer a los organizadores de certámenes de talla que se beneficien de los servicios que pudiera ofrece el Colegio, a través de Jueces Certificados.

Mientras tanto, para beneficio de todos los talladores que participan de los certámenes de talla, el Colegio continuará recomendando que, en los diversos concursos:

1- se establezcan categorías (tanto para las piezas como para los participantes),

2- que se anuncie anticipadamente de que el juzgamiento será llevado a cabo por Jueces Certificados por el Colegio y que se anuncien sus nombres y

3- de que el proceso de juzgamiento sea uno público y esencialmente educativo,donde los jueces tengan la oportunidad de explicar a todos los presentes el basamiento científico de sus decisiones.

Esto último será todavía más difícil de implantar porque la costumbre es que los juzgamientos se hagan en privado y los resultados se anuncien posteriormente en ceremonias donde, en la mayoría de las ocasiones, ni siquiera se presentan las personas que sirvieron de jurado. Posiblemente, cobijados en que las decisiones de los jueces son firmes e inapelables y, entonces, esos jueces piensen que no deben ofrecer explicaciones a los participantes.

Desde luego, si el jurado ha sido compuesto por personas que, realmente, no son jueces de tallas de madera, pues lógicamente no conocerán la mecánica del proceso de juzgamiento, y esa es una razón obvia por la cual el proceso no puede hacerse público y tampoco esas personas, ni con las más buenas intenciones que los animen, pueden ofrecer explicaciones educadas sobre lo que no conocen, porque sencillamente no son talladores de madera. O sea, hasta ahora, lamentablemente, por experiencia propia puedo decir que, ninguno de los procesos de juzgamiento, específicamente en los certámenes en que hemos participado, han sido esencialmente educativos.

Otra dificultad es que los organizadores, mucho antes de celebrar el certamen, anticipadamente saben lo que quieren y lo que están buscando, y no necesitan establecer categorías, ni para las piezas ni para los participantes.

Para eventualmente poder categorizar las piezas se necesita un diálogo profundo y serio entre todas las partes interesadas porque sin ese diálogo, y posiblemente aún con el, jamás nos pondremos de acuerdo sobre lo que es, por ejemplo, una talla tradicional, una contemporanea, otra de estilo libre y las muchas otras posibles categorías.

En todos los certámenes acuden talladores novicios que recién se han iniciado en el renglón de la talla y, posiblemente, es la primera vez que participan en un evento competitivo o, aun participando en otros eventos, nunca han recibido ni una mención honorífica, y, comoquiera que sea el caso, lo cierto es que injustamente se ven obligados a competir en el mismo grupo con talladores experimentados, que han ganado en repetidas ocasiones. Entonces, por eso, hay que estudiar la posibilidad de categorizar a los participantes y, solamente como un ejemplo, los que han ganado certámenes en el pasado, pues que compitan entre ellos mismos, y los novicios con los novicios.

A continuación le ofreceremos algunos detalles sobre la mecánica del proceso de juzgamiento y luego sobre el proceso de juzgamiento de las piezas, tal y como lo hacemos cada vez que un organizador nos solicita los servicios del Colegio.

Por el momento, vamos a examinar detalles del Proceso de Juzgamiento porque es sumamente importante que comprendan la mecánica que se lleva a cabo durante el proceso de juzgamiento. Al examinar estos detalles lo vamos a hacer de una manera sencilla, como si le estuviésemos ofreciéndole instrucciones a los jueces. De esta forma, aún las personas que no han sido certificadas como jueces de talla podrán beneficiarse de, por lo menos, los parámetros que el Colegio sugiere, con referencia a la mecánica del proceso, porque otra cosa será el conocimiento pleno del renglón de la talla que el tallador posea para poder seleccionar una pieza sobre otra.

Instrucciones para el Juez

1- Venga preparado a juzgar un certamen. Llegue a tiempo al lugar del certamen, solicite una copia de la Convocatoria o Catálogo (Listado de Categorías y/o Clases,… si existe). Lleve consigo copia de todos los libros, revistas y/o documentos que crea le sean necesarios para llevar a cabo sus funciones, y copia del Reporte Final que tendrá que someter al Colegio de Jueces, una vez finalizado el certamen.

2- Los jueces nunca entran al área de la exhibición (o juzgamiento) hasta que esto les sea solicitado por el Gerente del Concurso ("Manager" u Organizador del Certamen). Por principios, y para evitar complicaciones, los jueces deben llegar al área del concurso solamente como unos quince (15) minutos antes de comenzar el juzgamiento.

3- Antes de comenzar a juzgar, converse con los ayudantes (Secretario de la Categoría) o, en su defecto, con las personas que lo asistirán, para asegurarse de que ellos comprenden lo que de ellos se espera. No asuma que ellos lo saben todo porque puede ser (como de hecho lo será en muchas ocasiones) que sea la primera vez que ellos trabajan en una competencia de esta índole,... presidida por un Juez Certificado.

4- Provéale al Ayudante Principal (o Secretario de la Categoría,… si es que existen categorías) copia del Reporte Final que usted, como juez, deberá someterle al Colegio de Jueces. Esa persona es la que le debe suplir información detallada sobre cuántas tallas hay inscritas en el certamen, o en cada grupo, para evitar el desconcierto de que alguna talla se pueda quedar sin juzgar.

5- En caso de existir diferentes categorías, pregunte si hay alguna talla que no ha podido ser clasificada o, que a juicio del Grupo de Trabajo, está mal clasificada. Clasifique la talla en el grupo apropiado y notifique los cambios al Secretario o encargado.

6- Haga una inspección general de las tallas inscritas en el grupo general, o en cada categoría.

a) Cuente la cantidad de tallas en el grupo general, o en cada categoría y coteje que sea las mismas catidades que aparecen en los apuntes
de la persona encargada de asistirlo.

b) Verifique que las tallas están correctamente clasificadas y notifique sobre cualquier cambio.

7- Instruya a los ayudantes para que le traigan a la mesa de juzgamiento las tallas y que las coloquen en el orden en que fueron inscritas.

a) Luego de que le reordenen las tallas en la mesa de juzgamiento, verifique nuevamente que la cantidad de tallas en la categoría
o grupo general coincide con los números que usted tiene de tallas inscritas.

b) Si existen diferentes categorías, verifique la información en la etiqueta o documento que identifica cada pieza para asegurarse que son de la categoría correspondiente.

c) Inicie o marque de alguna forma cada etiqueta para que el artesano participante sepa que usted juzgó su talla.

d) En el recuadro de la esquina superior derecha de la etiqueta anote el número total de tallas compitiendo en la categoría o grupo general. Esta es una magnífica oportunidad para observar cada talla con relación a defectos aparentes.

Hasta ahora todo lo explicado ha tenido que ver con la Mecánica del Proceso de Juzgamiento y en esto no pueden (repetimos: no pueden) haber equivocaciones. Las decisiones de los jueces no pueden ser cuestionadas (cierto), pero un error en la mecánica del proceso puede acarrearle grandes problemas con los artesanos y una pérdida de credibilidad, si es que el proceso es uno público,... que es lo deseable.

8- El juzgamiento se hace por comparación. Compare la primera talla de la izquierda con la segunda y si la segunda es superior muévala hacia la izquierda, luego compare la segunda con la tercera y la que resulte superior de estas la mueve hacia la izquierda y la compara con la primera, y si resulta superior, pues la mueve hacia la izquierda.

O sea, el proceso manda a que el juez solamente va a comparar dos tallas a la misma vez y la que es superior se mueve hacia la izquierda. De esa forma compare todas las tallas, unas con otras, en la categoría o en el grupo general, para que al final, la mejor talla finalize al extremo izquierdo de la mesa de juzgamiento y la de menor calidad al extremo derecho.

9- Una vez completado el juzgamiento, retírese un poco y observe nuevamente todas las tallas y la forma en que han sido colocadas. Asegúrese de que está satisfecho con su decisión, mientras tiene la oportunidad de hacer cambios.

a) Una vez satisfecho, anote los resultados en las etiquetas de las piezas.

b) Infórmele al Secretario o persona encargada los números de las tallas que finalizaron en los lugares provistos en la convocatoria, para que se
hagan las anotaciones correspondientes. Por su cuenta, ya las tallas están todas colocadas en el orden de superior a inferior (según su opinión),
anote el orden en que llegaron las primeras diez y procure el nombre del tallador de cada una de ellas, para el Informe Final que deberá rendir, al Colegio de Jueces.

c) Anuncie su decisión final al público (si es que hay público presente,... que es lo preferible) o a los organizadores. Después de haber anunciado su decisión final no podrá cambiar su decisión.

Como juez, y miembro del Colegio de Jueces de Tallas de Madera, usted ha sido reconocido como experto. Comparta su conocimiento con los talladores y con los visitantes, porque ellos querrán escuchar su opinión. No pierda de vista que siempre hay algo positivo que decir sobre todas las tallas, y posiblemente puede que hayan personas que por primera vez están escuchando sus consejos. Enfatize que hoy esos son los resultados, mañana, con un poco de mejor preparación, otros podrían ser los resultados.

10- Si todas las tallas están concursando en un solo grupo general, pues ahí terminó todo el asunto.

11- Lo próximo es ponerse de acuerdo con el Secretario o persona encargada para ver si necesita ayuda para completar el Informes Final sobre los resultado de la competencia.

12- Firme el Informe Final, entréguele una copia al organizador del certamen, guarde una copia para su archivo personal y guarde el original para entregárselo al Colegio de Jueces.

Mejores Tallas del Certamen

13- En el caso que las tallas hayan sido dividida para concursar en varias categorías NO anuncie el nombre de los artesanos dueños de las tallas ganadoras en cada categoría. Todas esas tallas ganadoras, de sus propias categorías, tendrán que trasladarse a otra mesa de juzgamiento para competir entre ellas mismas, por premios especiales o para los premios de las Mejores Tallas del Certamen (que es lo más probable) y usted tomará parte del proceso de selección, probablemente de forma colegiada con otros compañeros jueces.

a) Una vez satisfecho, anote los resultados en las etiquetas de cada pieza.

b) Anote el orden final en que llegaron todas las tallas finalistas y procure el nombre del tallador de cada una de ellas, para el
Informe Final del Colegio de Jueces.

c) Anuncie su decisión final al público (si es que hay público presente,… que es lo preferible) o a los organizadores. O sea, comparta
su conocimiento. Después de haber anunciado su decisión final no podrá cambiar su decisión.

Esto finaliza el examen sobre la Mecánica del Proceso de Juzgamiento y el Juzgamiento de las tallas de madera.

Todos los entusiastas y/o artesanos talladores de madera que deseen información particular sobre el Colegio de Jueces, deben comunicarse con el Colegio Nacional de Jueces de Tallas de Madera, PO Box 6771, San Juan, PR 00914-6771, 787-752-4433, 787-638-3552, Lix4me@aol.com.

Una de las frases clave en todo este escrito es "comparta su conocimiento" porque seleccionar la talla que más le guste a cualquiera es lo más sencillo del mundo, pero cuando usted tiene que explicar porqué una talla es superior a otra y porqué esa otra llegó segunda, tercera, cuarta, quinta,… o novena, y cuando esa explicación será escuchada por los propios talladores que realizaron las piezas, entonces es mejor que usted sepa de lo que habla.

Galería, Taller y Escuela / Libro de Método
Libros de Apoyo / Cursos de Talla
Colegio de Jueces / ¿Quiénes son los Hermanos Suárez?
Hoja de Pedidos / NOVEDADES

PARA COMUNICARSE CON NOSOTROS:

Quintas de Country Club
A-1 Calle 1
Carolina, P.R. 00982

Teléfono: 787-752-4433
Celular: 787-638-3552
E-mail: preguntas@imagineriapopular.com

Derechos Reservados 2007 © Galería, Escuela y Taller Hermanos Suárez